El intendente apoya recortar la Zona Fría porque temblar en invierno nos hace más fuertes

El intendente Agustín Neme demostró su sintonía con las verdaderas necesidades de Mar del Plata al celebrar que la Cámara de Diputados le pegue un feroz recorte a los subsidios del gas. Con una lógica implacable, nuestro líder habría comentado en su circulo de confianza que dejar sin el beneficio automático a más de 260 mil hogares locales es en realidad un sistema «equitativo y justo» para que el Estado solo ayude a quienes no tengan un centavo.

Por si congelarnos no fuera suficiente, Neme también le puso el pecho a la creciente cantidad de fisuras que duermen en la calle. Deslizó que la culpa de la marginalidad urbana es pura resistencia a recibir ayuda por consumos problemáticos, y no una realidad exclusiva de nuestra feliz ciudad. Para coronar su impecable gestión, el jefe comunal aprovechó para tirarle la pelota al gobernador Kicillof, exigiéndole que mande fondos provinciales en lugar de dejar que el municipio asuma solo la titánica tarea de esquivar las críticas mientras todos tiritamos en equipo.